En un entorno donde la velocidad del cambio tecnológico se asemeja cada vez más a la de la alta competencia automovilística, Adistec ha logrado consolidar un espacio único en la región latinoamericana: un punto de encuentro donde innovación, estrategia y relaciones de largo plazo se alinean para impulsar el crecimiento del canal.

En el marco del Gran Premio de Miami de Fórmula 1, la quinta edición de Adistec Experiences reunió a cerca de 400 líderes del ecosistema tecnológico de toda la región en una experiencia que trasciende el concepto tradicional de evento corporativo. No se trata únicamente de un evento de alto nivel —aunque lo es en cada detalle— sino de una plataforma cuidadosamente diseñada para generar conversaciones relevantes, alinear estrategias y acelerar decisiones de negocio que se materializan a lo largo del año.
Desde su concepción, el evento responde a una visión clara por parte de sus fundadores, José Luis Sperman y Fabián Sperman: ir más allá del formato corporativo tradicional y construir un entorno donde partners, fabricantes y clientes no solo interactúan, sino que fortalecen relaciones genuinas. En ese sentido, Adistec Experiences refleja una filosofía que ha caracterizado a la compañía durante años: entender al canal no como una red transaccional, sino como una comunidad donde la cercanía y la confianza son tan importantes como la tecnología.

Auditorio de los Miami Dolphins, lugar donde se llevaron a cabo las presentaciones de las marcas participantes.
Un ecosistema que se alinea frente a un mercado en transformación
El verdadero valor del evento se encuentra en su capacidad de reunir a los principales actores del ecosistema en torno a los desafíos más relevantes del mercado. Fabricantes globales como Fortinet, Lenovo, Veeam, Commvault, Quest, ExaGrid y Omnissa encontraron en este espacio una oportunidad para compartir no solo innovación, sino una lectura clara del momento que atraviesa la industria.
En un contexto donde las amenazas evolucionan rápidamente, la conversación sobre ciberseguridad ha cambiado de manera radical. Como señalan desde Fortinet, la seguridad dejó de ser un ejercicio de prevención para convertirse en un modelo de resiliencia, en el que las organizaciones deben asumir que los ataques ocurrirán y prepararse para responder con rapidez y continuidad operativa. Esta evolución exige una mayor coordinación entre todos los actores del ecosistema, algo que espacios como Adistec Experiences facilitan de manera natural.

A la par, la infraestructura tecnológica atraviesa un punto de inflexión. Desde Lenovo se reconoce que tecnologías como la inteligencia artificial, la nube híbrida y la hiperconvergencia están redefiniendo la forma en que las organizaciones diseñan y operan sus entornos. Sin embargo, el reto principal no está en adoptar estas tecnologías, sino en convertirlas en resultados concretos de negocio, lo que depende en gran medida de la capacidad de integrar soluciones dentro de un ecosistema coherente.
Este proceso de transformación está estrechamente ligado al crecimiento exponencial del volumen de datos. La información se ha convertido en el activo más valioso de las organizaciones, pero también en uno de los más vulnerables. Desde Quest se advierte que muchas empresas aún no están preparadas para capitalizar el potencial de la inteligencia artificial debido a la baja calidad de sus datos, lo que abre una oportunidad significativa para el canal en términos de estructuración, gobernanza y aprovechamiento de la información.
A esto se suma el impacto de nuevas amenazas. Veeam destaca que la combinación de ransomware e inteligencia artificial está obligando a evolucionar hacia modelos de resiliencia, donde la visibilidad sobre los datos y la capacidad de recuperación precisa se vuelven fundamentales. En una línea similar, Commvault subraya la necesidad de integrar seguridad, identidad y automatización en un modelo continuo capaz de responder a incidentes en tiempo real.

El canal como eje del crecimiento y la ejecución
En este escenario de creciente complejidad, el canal emerge como el elemento central del ecosistema. Ya no se trata únicamente de comercializar tecnología, sino de integrarla, adaptarla y llevarla a la práctica en entornos reales. Esta evolución redefine el rol de los partners, que pasan de ser intermediarios a convertirse en asesores estratégicos y ejecutores clave de la transformación digital.

Desde ExaGrid se enfatiza que el crecimiento del mercado está directamente relacionado con la capacidad de ofrecer soluciones que no solo respondan a necesidades técnicas, sino que también generen valor económico sostenible para los partners. Por su parte, Omnissa destaca cómo el endpoint se ha convertido en un punto crítico donde convergen experiencia de usuario, datos y seguridad, ampliando el alcance del canal hacia nuevas capas tecnológicas.
En este contexto, el rol de Adistec resulta fundamental. Más que un distribuidor, la compañía actúa como un articulador del ecosistema, facilitando la conexión entre fabricantes globales y partners regionales, y proporcionando las herramientas necesarias para que estas soluciones lleguen al mercado de manera efectiva. Su capacidad para operar en un entorno regional diverso y fragmentado, junto con su enfoque en el desarrollo del canal, le permite acelerar la adopción tecnológica y generar oportunidades de negocio sostenibles.

Experiencia, relaciones y ejecución al más alto nivel
Uno de los elementos más diferenciales del evento es la consolidación de la “Casa Adistec”, un concepto introducido en la edición anterior y que en esta quinta edición evolucionó como el verdadero centro neurálgico de la experiencia. Ubicada dentro del training complex de los Dolphins, esta suite ultramoderna fue concebida como un espacio donde la tecnología, el networking y la hospitalidad convergen de manera natural.

Equipada con pantallas LED, múltiples áreas de reunión y todas las comodidades —incluyendo oferta gastronómica y bebidas sin límite—, Casa Adistec se convirtió en el punto de encuentro permanente para reuniones estratégicas, conversaciones informales y generación de oportunidades de negocio. Es en este entorno donde el valor del evento se materializa de forma más tangible.
Dentro del programa, uno de los momentos más destacados fue la participación de Marc Gené, de Ferrari, quien compartió con los asistentes una visión cercana sobre la evolución de la Fórmula 1 y resolvió dudas en un formato íntimo dentro de este espacio. A esto se sumaron visitas especiales como la de Juan Pablo Montoya, reconocido ex piloto de Fórmula 1 y ganador de múltiples competencias internacionales, reforzando una experiencia que logró integrar de manera natural el mundo del automovilismo con el de la tecnología.
Esta combinación no fue casual. Así como la Fórmula 1 exige precisión, coordinación y ejecución perfecta, el entorno tecnológico actual demanda exactamente lo mismo. Adistec Experiences logra capturar esa analogía y convertirla en una experiencia tangible, donde cada interacción tiene un propósito claro.

A cinco años de su lanzamiento, el evento no solo se consolida como un referente en la región, sino también como un reflejo de la evolución del mercado tecnológico latinoamericano. En un entorno donde la innovación avanza a gran velocidad, el verdadero diferencial no está únicamente en la tecnología, sino en la capacidad de conectar, integrar y ejecutar. Y es precisamente en ese punto donde Adistec Experiences demuestra su mayor valor: en convertir tendencias globales en oportunidades concretas de negocio para el canal en toda la región.

