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Cómo el Internet de las Cosas (IoT) cambiará también al sector financiero

Por Henry Manzano, CEO para TCS en América Latina

El sector financiero invirtió $117.4 millones de dólares en 2015 en proyectos de IoT  y estas inversiones se ampliarán con enfoque en el monitoreo de clientes.

Con certeza el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) revolucionará algunos mercados obvios como los hogares inteligentes, wearables y la automatización, los que fueron estrellas en la última feria CES. Pero los sectores más corporativos como el sector financiero, también deben pasar por grandes evoluciones; algunas que no son visibles para los consumidores pero que tendrán un gran impacto en la vida de las personas.

Y para los que todavía creen que esto es una utopía, según Harbor Research, el 65% de las aplicaciones de IoT producidas hoy en el mercado ya generan ingresos para las empresas, y se estima que el porcentaje debe alcanzar el 80% para 2018.

En cuanto al mercado financiero, de acuerdo a una investigación realizada por Tata Consultancy Services, las empresas de este sector ya reportaron inversiones de $117.4 millones de dólares el año pasado, y planean elevar el monto para alcanzar $153.5 millones en 2018.

El foco principal de la inversión en 2015 fue destinado al monitoreo de los productos  y servicios financieros (que representan el 32% del presupuesto). Sin embargo, lo que debe convertirse en la prioridad de IoT para los bancos será el monitoreo de los clientes que hoy es responsable del 30% de la proporción, pero que en 2020 se espera que incremente al 34%, según la investigación.

Entre las iniciativas más populares de loT, están las aplicaciones móviles, con el 65% de adhesión en los bancos encuestados por TCS. Por el otro lado, todavía prematuros pero ganando fuerza están los wearables, presentes en el 16% de las instituciones financieras.

Actualmente, las aplicaciones móviles de los bancos cambiaron la vida de muchos consumidores a través de las transacciones financieras, ya que estas permiten realizar tareas como el pago de facturas a través de la lectura de códigos de barras en un teléfono móvil con tecnología inalámbrica de corto alcance (NFC por sus siglas en inglés); hacer compras a través de un celular o smartwatch – a través de las carteras digitales acopladas a los dispositivos; el uso de la biometría, dónde es posible retirar dinero en efectivo y realizar otras transacciones financieras con el uso de la tecnología digital.

En términos concretos, el foco de la industria en estas nuevas tecnologías debe mezclar segmentos que antes parecían ser agua y aceite, como la banca con el automóvil. Ya existen varios proyectos de pagos móviles a través de “autos conectados”, por ejemplo. De hecho, el punto importante es que el Internet de las Cosas en realidad se transformará en el Banco de las Cosas.

Es decir que el sector financiero se está infiltrando en todas las otras verticales. Puede que no falte mucho para que el Dash Replenishment Services, un servicio de Amazon que repone materiales de productos conectados cuando necesitan reabastecimiento, tenga espacio para socios del sector financiero.

Al final, alguien tiene que garantizar la seguridad en las transacciones financieras. Predecir el futuro es difícil, pero es cierto que los actores del mercado financiero serán protagonistas de este.

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Written by Guillermo A. Mata

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